Disciplina China

jueves, 1 de enero de 2026

LLEGÓ EL DÍA

Desvelado - Akiane Kramarik

‘Necesito agarrarme a la cola del viento para poder volar’, había escrito Jesús de la Rosa Luque, cantante del grupo musical Triana, porque lo mejor de la vida sucede en silencio donde esas pequeñas cosas marcan nuestra vida interior y secreta incluso desde la infancia donde todos esos recuerdos nos acompañan de por vida sumados a otros que como el sado nos es difícil de expresar, donde los sentidos se mezclan entre latidos y donde, también, no se sabe el lugar que terminan para darle vida, en la otra vida, mundo y tierra. Sé de un lugar, en el más allá, donde debe de haber un sitio para seguir viviendo toda esta eternidad de sensaciones que el Creador nos dio a una serie escogida y señalada de hijos Amos y sumisas que elegimos este camino de felicidad y amor, entrega y sacrificio puede entrar en El Libro Tibetano de los Muertos.

Llegará un día donde el tiempo será el no tiempo y no habrá medida para ello, sin pensar en tiempos pasados que pudieron ser mejores, aunque sus fracasos nos acompañarán a la otra vida con cadenas que el Amo tiene y que la sumisa lleva donde los deseos no los podremos escapar. La imaginación volará por los mundos secretos donde podremos hacer todas nuestras ilusiones sin obstáculos ni censuras, sin importar nada más lo que queremos ser y vivir juntos, en esa otra vida, otro mundo  otra tierra. Tirando todo lo pasado al acantilado del olvido, porque todo eso no servirá ni nos valdrá para volver a caminar en ese día donde tendremos ganas de vivir nuestro mundo donde olvidaremos las cenizas y brasas de los recuerdos que no serán cadenas para renacer al igual que el Ave Fénix. Entonces, yo me elevaré como un Amo nuevo pero sin miedos a fracasos ni reproches porque allí, en ese lugar, en la otra vida tendremos el fuego de la pasión sin límites, donde seguiremos existiendo como Amo y sumisa en esa eternidad, rompiendo todo lo pasado en esta vida de censura, donde no se entienden nuestros sentidos con rol que están metidos otros vainilla y donde éstos nos encasillan por incomprendidos.

Nadie sabrá, pues, de esos sentidos si no son vividos porque sólo nosotros los supimos y donde existimos en ese mundo secreto oscuro pero lleno de luz y de paz. El primer punto de contacto entre dos personas no es la piel, sino la energía. El alma comprende la vibración mucho mejor que las palabras, pues lo esencial, lo puro, lo trascendental de la vida está en todo ese mundo que no se ve con los ojos físicos, y que no tiene explicación lógica ni mental. El alma habla el idioma de las frecuencias. Un lenguaje hecho a base de miradas, de silencios, de magia y de sonrisas. De conexiones que van más allá de lo humano, de lo banal. Nuestra alma sabe reconocer a esa otra alma afín, con la que sabe vibrar más alto. Hay que aprender bien la diferencia entre conexión y apego; una te da energía, la otra te la quita. La energía pránica es el secreto entre Amo y sumisa con ese aliento o aire inspirado donde el alma de cada cual sabe su camino y donde cada uno necesita un tiempo para vibrar, y es aquí donde el espíritu se armoniza y nos da equilibrio en estas relaciones, donde los corazones sólo tienen un suave latido y donde el alma señala un camino, con una maleta o un equipaje donde el interior es un Maestro Amo. Todo se proyectará en la otra vida y lo que está unido aquí seguirá igual en el otro mundo, como en éste, entre Amo y sumisa. 

Si tu maestro interno te dice que necesitas un tiempo para ti, escúchalo. Si tu cuerpo ya no siente lo mismo cuando sale de fiesta y cuando toma alcohol, no te lo reproches escúchalo. Si tu alma te dice que ya no vibras con algunas personas con las que solías compartir, tranquilo es parte de tu evolución, si tu espíritu te pide que te conectes más y que empieces a trabajar en tu equilibrio hazle caso. Si tu cuerpo te pide que te alimentes mejor, camines y que duermas más horas, consiéntelo.

Si tu vida te dice que ese trabajo ya no es para ti, es hora de tomar un nuevo rumbo. Si tu corazón te dice que ya no te sientes lleno con esa pareja, sigue a tu corazón él sabe el camino. Si tu vida te dice que cambies de hábitos, pensamientos y rutinas. Si tu corazón te pide a gritos que viajes, inténtalo y no saques excusas. El sabe cuál es la medicina que necesitas. Aprende a escucharte, conéctate con tu maestro interno y ábrete a todas las señales que llegan para ti. Tu alma sabe cuál es el camino…

mi alma saluda tu alma de corazón a corazón.

Mario Rey.                                                                                                       Pensador, filósofo, escritor y poeta en sado.


Llegó el día - Triana